No sé a dónde caminan mis pies. Je sais plus. Atontamiento y desesperación solo son el producto de haber caído en tu sucia trampa, de haber dejado llevar mis pies, sí, de haberlos dejado avanzar corriendo al negro agujero.
Busco la brújula y su norte también. Quiero aferrarme con fuerza y peso, con el miedo de que un día decida no volver.
Claro que...
esto solo es una cara de la moneda, ¿cara o cruz?

¿Crees que el destino está escrito, o que cada uno escribe su historia?
ResponderEliminarDejamos que nuestros pies caminen, pero siguen siendo NUESTROS pies. En lo más hondo del subconsciente, ¿sabemos a dónde nos llevan?
:) jtm